La sonrisa de Fran Perea
27/12/2006 |
Ósvar Vidal
Después de currárselo, ¡y mucho!, en la tele, este morenazo malagueño le ha encontrado el gustillo al cine. Eso sí, sin dejar de pensar en el que será su cuarto disco.
Salado como él solo, Fran nos hace un hueco en una agenda que está a punto de empacho. Responde entre risas y con la cabeza bien amueblada de quien ha pisado muchas tablas: con guitarra, con claqueta y en los platós.
Por fin acaba el 2006… ¿mucho trabajo?
Acabo de rodar Las trece rosas, la historia de unas chicas fusiladas por el franquismo en agosto del 39, y me despido del año promocionando El camino de los ingleses, que va sobre un chaval que quiere ser locutor de radio y su último verano con su pandilla. También hice Los managers, con Fernando Guillén Cuervo, y más episodios de la serie Los Serrano.
¿Y la música?
Estuve haciendo conciertos este verano y ahora estoy componiendo, pero no tengo ninguna prisa, no creo que tenga que correr. He sacado tres discos en tres años y ahora puedo darme el tiempo que me merezco para crear, voy disfrutándolo. Pues en ‘Las trece rosas’ también cantas… ¡de plano! Haces de chivato. Hago de un chaval que delata a sus compañeros. Es un papel basado en varias personas que existieron de verdad.
La peli evoca ciertos acontecimientos que muchos han querido olvidar. ¿Te identificas tú con ese espíritu?
Sí, claro. No siempre pasa, pero en este caso yo creo que todos los que fomamos parte del proyecto nos identificamos mucho con él. Son pelis que te llegan y tienes ganas de contar.
En ‘El camino de los ingleses’ recurriste a tus propias vivencias…
Eso es. Refl eja lo que nos ha pasado a todos con 17 o 18 años y decides lo que vas a hacer con tu vida… El último verano de la pandilla.
¿Dónde te pilló tu “último verano”?
En Málaga. Fue cuando decidí ser actor. Cada uno coge su camino, empiezas a conocer gente nueva, te desvinculas del grupo, mantienes el contacto pero de otra manera… En esa peli trabajaste a las órdenes de Antonio Banderas, que es paisano tuyo…
¿Malagueños al poder?
Sí, je, je. Ha sido un gustazo. Hizo que trabajáramos muy cómodos y con unas directrices muy concretas. Nos daba libertad, pero indicando el camino. Y luego, su actitud y la forma de contarte las cosas te involucra a tope, te mete de lleno en la peli que él quiere contar. Se notaba que también es actor. Fue todo un lujo.
¿Y qué tal se te ha dado meterte debajo de las almohadas?
Bien, ja, ja, ja. Ponerle voz al prota de Pérez, el ratoncito de tus sueños ha sido muy curioso. Siempre he sido muy cuidadoso con este tipo de propuestas, pero en este caso vi que todos los astros se alineaban y me dije: “Pues venga, ésta va a ser”.
¿Qué le pides al 2007?
Además de seguir con la música, hay un par de cositas por ahí… pero como todavía no es completamente seguro, no puedo decir nada.
¿Supersticioso… prudente?
Los andaluces somos supersticiosos, es verdad, pero en este caso más que la superstición se impone la prudencia, porque en este tipo de trabajo yo creo que hay que serlo y mucho.